Introducción

Muchos de nosotros dedicamos muchas horas y mucho esfuerzo a nuestra apariencia. Usamos maquillaje, vamos al gimnasio, compramos ropa que nos hagan parecer más delgados y peinamos nuestro cabello; todo esto para vernos más atractivos. Las personas que padecen trastorno dismórfico corporal (TDC) sufren de una versión más extrema de estas preocupaciones normales por la apariencia. El TDC se caracteriza por una preocupación que demanda mucho tiempo, y que es potencialmente discapacitante, hacia defectos imaginarios o mínimos de la apariencia, o una preocupación excesiva con respecto a una anomalía física menor. Para ser diagnosticada como tal, dicha preocupación debe causar angustia significativa o afectar negativamente en el desempeño social, personal o escolar. A pesar de que casi cualquier parte del cuerpo puede ser fuente de preocupación, el TDC se relaciona más frecuentemente con los ojos, las orejas, la nariz, la piel, el mentón, la mandíbula u otros rasgos faciales. A pesar de que no sabemos qué causa el TDC, sabemos que existen varias fuentes entre las que se incluyen factores socioculturales, psicológicos y biológicos. Tanto la medicación como la terapia conductual y cognitiva han ayudado a reducir los síntomas.

Historias de la vida real

Para James, de 17 años, el simple acto de mirarse al espejo es una tortura. Desde que uno de sus amigos hizo un comentario casual sobre su apariencia, James ha estado obsesionado con el tamaño y la forma de su nariz. "No está bien... no encaja con mi cara", comenta. Es imposible hacerle entender a James que no hay nada malo objetivamente con su nariz, y pasará por lo menos una hora por día viéndose en todo aquello en lo que se refleje. Ha comenzado a consultar con cirujanos plásticos sobre la posibilidad de una rinoplastia.

"Desearía poder convencer a mis padres para que me lleven a un cirujano plástico", dijo Kristin, 15 años. Está preocupada por su mandíbula "grande", sus pechos "pequeños" y su piel "imperfecta", y le pregunta a su madre si se ve bien por lo menos una decena de veces por día. Ha comenzado a utilizar varias capas de maquillaje y a usar mangas largas y pantalones todo el tiempo para cubrir su piel. Las preocupaciones de Kristin por su apariencia son tan angustiantes y demandan tantas horas que ya no pasa más tiempo con sus amigos y ha abandonado sus actividades extracurriculares.

Tanto James como Kristin padecen de trastorno dismórfico corporal.

¿Cuáles son los síntomas?

Las características que definen el trastorno dismórfico corporal son una preocupación angustiante y que demanda mucho tiempo sobre un defecto imaginario de nuestra apariencia, o una preocupación excesiva con respecto a una anomalía física menor. Esta preocupación causa un malestar significativo o perjudica el desempeño social o personal, escolar o laboral. A pesar de que casi cualquier parte del cuerpo puede ser fuente de preocupación, el TDC se relaciona más frecuentemente con los ojos, las orejas, la nariz, la piel, el mentón, la mandíbula u otros rasgos faciales. Otras áreas de preocupación incluyen las manos, los pies, los senos y los genitales. Las personas que padecen trastorno dismórfico corporal están avergonzadas de su "defecto" e inventan maneras elaboradas de esconder su deformidad al mundo. Entre los comportamientos de camuflaje se encuentran peinado excesivo del cabello y remoción del cabello, aplicación ritualizada de maquillaje y el evitar situaciones que lleven a exponer el supuesto defecto. La ansiedad, vergüenza y la depresión secundaria son consecuencias frecuentes de este trastorno. En una serie de casos de individuos con TDC, el 30% estaban tan afectados que se mantenían confinados en sus hogares.

Los trastornos psiquiátricos concurrentes más comunes son trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de ansiedad social y depresión. Las ideas suicidas o autodestructivas son, lamentablemente, consecuencias comunes del TDC.

¿Quiénes son más propensos a presentar este trastorno?

El trastorno dismórfico corporal comienza en la adolescencia y puede permanecer sin diagnosticarse por años. Es extraño que se diagnostique TDC a niños menores de 12 años. A pesar de que no se han realizado estudios formales sobre la frecuencia del TDC en la población general, se estima que afecta al 1 ó 2% de la población de los Estados Unidos. Si el TDC fuese solamente una forma extrema de prestar atención a la apariencia, sería probablemente mucho más común en las mujeres porque son ellas quienes presentan más signos de preocupación por la apariencia. Sin embargo, aparentemente el TDC afecta casi al mismo número de mujeres que de hombres. Las investigaciones realizadas hasta la fecha sugieren que a pesar de que los síntomas se parecen a preocupaciones normales por la apariencia, el TDC es un trastorno mucho más complejo y grave.

¿Por qué sucede esto?

En este momento, las teorías sobre las causas del TDC son especulativas. Seguramente hay una variedad de factores que contribuyen a su etiología, entre los que se incluyen factores socioculturales, psicológicos y biológicos. Factores neuroquímicos, como anomalías en la sustancia química del cerebro denominada serotonina, pueden hacer que algunas personas sean más proclives a manifestar los síntomas del TDC. Sin embargo, los factores psicológicos como burlarse de la apariencia de una persona durante su infancia, el énfasis de la familia o los pares en la apariencia o el trauma o el abuso sexual pueden ser también factores de riesgo para la manifestación de síntomas. Por último, los mensajes de los medios sobre la apariencia pueden empeorar el problema en personas vulnerables con TDC.

¿Cómo se trata?

Psicofarmacología

Los antidepresivos conocidos como SSRI (inhibidores selectivos de recaptación de serotonina) son el centro del tratamiento con medicamentos del trastorno dismórfico corporal. Ejemplos de SSRI son Prozac (fluoxetina), Zoloft (sertralina) y Paxil (paroxetina). Los SSRI son un tipo de antidepresivo que se utiliza con éxito en el tratamiento de la depresión y del trastorno obsesivo-compulsivo. Las personas que responden a los SSRI experimentan en general mejoras de varias maneras. Pasan menos tiempo pensando en el defecto y los pensamientos son menos molestos y dolorosos. Disminuyen los comportamientos compulsivos, como el camuflaje y pasar horas del día mirándose al espejo. Los pacientes sostienen que la ansiedad y la depresión asociadas disminuyen. A la larga, su seguridad y autoestima aumentan.

Psicoterapia

A pesar de que las investigaciones se encuentran todavía en etapas tempranas, la terapia cognitivo-conductual (TCC) parece ser otro buen tratamiento para el trastorno dismórfico corporal. Un tipo particular de TCC conocido como terapia cognitivo conductual de exposición y prevención de respuesta resultó ser, hasta el momento, el tipo de terapia más útil para el TDC. La exposición consiste en hacer que el individuo exponga el defecto físico en situaciones temidas o evitadas (por ejemplo, en la escuela o situaciones sociales) mientras que la prevención de respuesta implica ayudar al individuo a evitar comportamientos compulsivos relacionados con el defecto. El objetivo es que, con el tiempo, la ansiedad asociada con el defecto y la situación temida disminuyan, y los comportamientos asociados se hagan menos frecuentes. Este tipo de terapia se recomienda generalmente como acompañamiento de la medicación.

Preguntas y respuestas

¿Cómo sé si mi hijo adolescente padece trastorno dismórfico corporal?

El trastorno dismórfico corporal puede ser una condición secreta y no inmediatamente reconocible, aun para los padres y otros miembros de la familia. Los adolescentes con TDC pueden pasar mucho tiempo solos en el baño, pueden parecer distantes y preocupados por sí mismos. Preocúpese si su hijo se involucra en rituales excesivos de aseo personal o pregunta en repetidas oportunidades por su apariencia, pero no está satisfecho.

¿Cómo respondo al pedido de mi hijo de palabras tranquilizadoras sobre su apariencia?

Sorprendentemente, responder con palabras tranquilizadoras solo aumentará sus preocupaciones. Aunque sea difícil, es mejor no responder de este modo. Trate de evitar hacer comentarios directamente sobre el supuesto defecto, no fomente visitas al dermatólogo ni al cirujano plástico. En cambio, apoye la idea de tratamiento psiquiátrico.

¿Puede un adolescente superar el trastorno dismórfico corporal?

El TDC parece ser un problema crónico y todavía no sabemos con certeza cuál es el curso de la enfermedad a largo plazo. Todavía no sabemos si aquellos adolescentes a los que se diagnosticó TDC y que están estabilizados con medicación necesitarán esta medicación durante toda su vida adulta o si superarán los síntomas.

Mi hijo de 14 años se niega a asistir a los eventos familiares por lo que él piensa de su aspecto. ¿Qué puedo hacer?

Además de fomentar la asistencia a estos eventos, los padres de una persona que sufre TDC deberían tratar de que el adolescente comience un tratamiento psiquiátrico. La combinación de medicación y terapia cognitiva/conductual puede ser de mucha ayuda en cuanto a permitir que su hijo adolescente asista a eventos familiares y otras situaciones sociales.

Mi hijo de 16 años desea hacerse una cirugía plástica. ¿Qué debo hacer?

La investigación hasta la fecha sugiere que el tratamiento quirúrgico no ayuda a los adolescentes y demás personas que sufren TDC. En general, las personas que se someten a una cirugía no quedan satisfechas con los resultados, o si quedan satisfechas, tienden a trasladar sus preocupaciones hacia otra parte del cuerpo. Recuerde que el trastorno dismórfico corporal es un trastorno psiquiátrico, no quirúrgico.

¿Cómo educo a un adolescente con trastorno dismórfico corporal?

Hay varias cosas que los padres pueden hacer para aliviar el sufrimiento de su hijo. Primero, tomar la enfermedad seriamente. Segundo, evitar asegurar a sus hijos que se ven bien y fomentar que hablen abiertamente sobre sus preocupaciones. Tercero, fomentar y apoyar el tratamiento psiquiátrico y desaconsejar el tratamiento quirúrgico.