Espanol > Cómo Mantener Sanos a Los Niños > Artículos En Español > Mira Quién Habla

Mira Quién Habla

by Patricia McCaul, M.A., CCCSLP

Haga clic aquí para leer este artículo en inglés.

El desarrollo del lenguaje es un momento especial. Escuchar a su hijo decir sus primeras palabras hasta que canta "Los pollitos" o cuenta su primer chiste es un proceso sorprendente. Disfrútelo y celebre cada nuevo logro.

Introducción

Cuando nace un niño, los padres entusiasmados anticipan una gran cantidad de momentos importantes: la primera sonrisa, las primeras palabras, los primeros pasos. Los nuevos padres saben que los niños comunican sus emociones y necesidades mucho antes de que el lenguaje oral aparezca en escena. Entonces, a pesar de que el habla es una característica distintiva de la raza humana, la comunicación entre los individuos implica más que solo palabras. Este artículo:

  • explica el desarrollo de la comunicación;
  • sirve como guía para aquellos padres que desean alentar el habla en sus hijos;
  • brinda información sobre posibles demoras en el habla;
  • brinda sugerencias sobre qué hacer si su hijo tiene un problema del lenguaje.

Cómo se relaciona la comunicación con el lenguaje

La mayoría de nosotros da por sentado el rol que la comunicación juega en nuestra vida diaria, desde cómo aprendemos hasta cómo interactuamos socialmente. Tanto los profesionales como los padres saben que las habilidades de comunicación temprana son la base del desarrollo posterior, de habilidades más avanzadas y de la integración con el mundo del trabajo y del juego. Sin embargo, la comunicación no depende solo de la edad, sino de diferentes habilidades, del desarrollo físico y de la acumulación de experiencias.

Los niños pequeños se comunican desde el momento en que nacen. Por ejemplo, al llorar cuando tienen hambre o al sonreír cuando están contentos. Por lo tanto, la comunicación implica más que solo hablar, y el desarrollo de la comunicación empieza mucho antes de que se establezca el lenguaje. En general, la comunicación es la síntesis de tres componentes diferentes:

  • Lenguaje receptivo: lo que entendemos. El lenguaje receptivo se refiere al sistema de entrada del lenguaje. Es la comprensión de la información de acuerdo con lo que vemos y oímos. Las habilidades receptivas del lenguaje comienzan con el nacimiento y se van perfeccionando con cada etapa del desarrollo.
  • Lenguaje expresivo: cómo verbalizamos. El lenguaje expresivo puede considerarse el sistema de salida del lenguaje. Se refiere a cómo se expresa la información, es decir, sentimientos y pensamientos. El desarrollo de distintos sonidos y combinaciones de sonidos para formar palabras permite expresar y compartir con otros el conocimiento. El lenguaje expresivo se torna más complejo a medida que el niño aumenta la variedad de combinaciones de sonidos y de palabras, y agrega las reglas de sintaxis y gramática para hacer estas "salidas" más elaboradas y significativas.
  • Habilidades no verbales: gestos y expresiones faciales. No podemos discutir aspectos del lenguaje sin incluir el desarrollo de muchas maneras no verbales de obtener y brindar opiniones. Los gestos y las expresiones faciales, como así también el lenguaje corporal, influencian el modo en que se perciben nuestros mensajes. Los niños aprenden a utilizar habilidades del lenguaje no verbal antes de poder producir verbalmente palabras que transmitan significado al receptor.

Los niños desarrollan habilidades lingüísticas extremadamente rápido. Sorprendentemente, todas estas habilidades comienzan a desarrollarse en la etapa de recién nacido o de infante, y se desarrollan rápidamente durante los primeros años de vida. Un niño de un mes puede responder a voces, a los tres meses puede "hacer gorgoritos" en respuesta a sonidos agradables y a los cuatro meses puede darse vuelta para buscar de dónde provienen los ruidos en una habitación. Utilizará sonidos y señalará para indicar sus necesidades, utilizará expresiones faciales para expresar felicidad, desafío y confusión, e imitará y emulará las acciones y el habla de sus padres. Durante el próximo año ese mismo niño pasará de estas habilidades simples a combinar sonidos para crear sus primeras palabras y a manejar correctamente un vocabulario de 100 palabras. A los tres años el niño puede entender cerca de 50,000 palabras y, en general, tiene la mayoría de las habilidades comunicativas necesarias para desenvolverse en la sociedad.

Etapas importantes del desarrollo

Las etapas importantes desarrollo sirven como un estimativo o promedio de cómo se desarrollan la mayoría de los niños. En realidad, el desarrollo es flexible. Los padres deben recordar que el desarrollo se produce durante un período de tiempo, no en un día o mes específico. Además, como en todos los periodos del desarrollo, hay mucha variación entre los niños, ya que cada niño se desarrolla a su ritmo. Por ejemplo, si Brenda dijo sus primeras palabras a los 10 meses y Bruce dijo sus primeras palabras a los 13 meses, ambos niños se encuentran dentro del rango de desarrollo esperado.

Los siguientes son lineamientos generales para el desarrollo del lenguaje en los tres primeros años. La lista describe qué puede esperarse según las diferentes edades.

6 meses

  • Hace distintos sonidos, muchos sonidos vocálicos y algunas consonantes, especialmente cuando juega.
  • Se ríe, balbucea, hace gorgoritos con personas conocidas y en respuesta a voces agradables.
  • Se vuelve para buscar sonidos nuevos y desconocidos.
  • Vocaliza para llamar la atención.

12 meses

  • Utiliza algunas palabras, balbucea algunas combinaciones que suenan parecidas al lenguaje real con inflexiones.
  • Disfruta de juegos interactivos tales como el juego de esconderse y reaparecer.
  • Responde a preguntas o instrucciones simples, al estilo de "dame la mano" o "dónde está tu nariz".
  • Tiene un vocabulario receptivo de aproximadamente 100 palabras.
  • Puede reconocer objetos o algunos dibujos por su nombre, señalar al auto.
  • Entiende un "no".
  • Saluda con la mano cuando alguien se despide.
  • Hace sonidos de objetos o animales: run run para los autos, miau para un gato.
  • Tiene usualmente entre 1 ó 2 palabras. Como padres, siempre deseamos que estas sean "mamá" o "papá", pero podrían ser también "pelota" o "jugo".

18 meses

  • Puede utilizar entre 10 y 15 palabras sueltas.
  • Escucha correctamente y discrimina los sonidos.
  • Imita palabras y sonidos más frecuentemente.
  • Señala y hace gestos conjuntamente con la producción sonora para indicar sus necesidades.
  • Cumple órdenes simples.
  • Puede comenzar a "cantar" melodías simples.

2 años

  • Entiende preguntas y órdenes simples.
  • Identifica las partes del cuerpo, la ropa, los objetos y las acciones comunes.
  • Junta dos palabras: "quiero galleta", "es mío", "mi pelota".
  • Pregunta: "¿qué es esto?" o "¿dónde está mi?".
  • Puede referirse a sí mismo por su nombre.
  • Comienza a utilizar sistemáticamente la forma negativa: "no quiero", "malo".
  • Escucha cuentos cortos e identifica acciones y personajes en un libro.
  • Tiene un vocabulario hablado de hasta 300 palabras.

3 años

  • Utiliza palabras para describir cosas que observa, conceptos, ideas.
  • Entiende conceptos temporales: ayer, almuerzo, esta noche.
  • Puede nombrar y unir colores.
  • Identifica algunas letras.
  • A menudo habla durante sus juegos, aun cuando está solo.
  • Sabe su nombre y dirección.
  • Puede recitar algunas rimas y canciones infantiles.
  • Puede contar una historia, aunque puede que los hechos estén mezclados.
  • Pregunta con frecuencia.
  • Sus oraciones tienen un largo de por lo menos 3 ó 4 palabras.
  • Puede producir sin dificultad las letras m, n, p, b, t, d, w.
  • Probablemente puede contar aunque todavía no entienda el concepto de cantidad.

Estimule el desarrollo del lenguaje de su hijo

Hay muchas cosas que los padres pueden hacer todos los días para estimular el desarrollo del habla y del lenguaje del niño. Para empezar, no solo es natural sino también útil responder al balbuceo y los sonidos de su hijo con sus propios sonidos, palabras y gestos no verbales. Al utilizar diferentes sonidos e inflexiones como así también palabras mientras cuidamos del niño, aumentamos su familiaridad con frases del lenguaje y lo introducimos a una mayor riqueza de vocabulario. Es el momento en el que usted podría y debería hablar todo el día sin que haya otro adulto presente en el cuarto. A pesar de que su hijo no hable, se beneficia muchísimo de la interacción interpersonal. El niño aprende cuando usted imita sus expresiones faciales, cuando explica los eventos del mundo exterior, describe actividades que hacen juntos y usa un vocabulario variado.

Para jugar, utilice objetos y libros brillantes y de muchos colores, y elija juguetes que tengan alguna acción simple de causa y efecto como un juguete que aparece o una caja de actividades. A lo largo del día, hágale notar al niño los diferentes sonidos del entorno, por ejemplo el timbre o el teléfono, o el sonido de la lluvia golpeando contra la ventana. Las canciones y los juegos simples, como esconderse y aparecer y hacer palmitas o tortillitas, son muy útiles para jugar interactivamente y para reconocer distintos sonidos. Nombre los objetos y las personas cuando entran y salen de la vista del niño para mantenerlo involucrado e interesado. Lleve al niño a lugares nuevos. El parque, el parque de juegos, el zoológico e incluso el centro comercial proveen distintos sonidos y estímulos. Tenga cuidado de no sobrecargar al niño, recuerde qué es apropiado según las diferentes edades. Llevar a un niño de seis meses a un concierto de rock no es recomendable, pero cantar mientras suena la música de la cinta es fantástico.

Estimule a su pequeño

Leer y comentar historias es una manera excelente en que los pequeños pueden ampliar su vocabulario, aprender el arte de narrar historias y escuchar cómo organizar ideas y sucesos. Los padres no deben preocuparse por la gramática a esta edad, sino que deberían alentar al niño para que aumente sus habilidades utilizando conceptos más descriptivos. En esta etapa, aumentar la comunicación y comodidad total del niño con el lenguaje es más importante que una producción o articulación precisa. Pídale al niño que explique mejor sus comentarios u observaciones, y haga así nuevas asociaciones, integre y comparta más información, y en última instancia, mejore la calidad y cantidad de su lenguaje. Utilice música, canciones y rutinas para desarrollar la noción de secuencia y organización en el pensamiento y las acciones. Ser un modelo de buen habla y ser conscientes de nuestra propia producción oral es importante también. Hable claramente, a una velocidad razonable, no rápido, y module y entone en las conversaciones y al contar cuentos. Llevar al niño de excursión al zoológico o al museo y hablar sobre lo que ve expande su vocabulario e incrementa la información sensorial que es parte del aprendizaje.

¿Tiene mi hijo un problema?

Todos los padres se preocupan cuando el lenguaje de sus hijos parece diferente al de otros niños de su misma edad. Es importante recordar que cada niño se desarrolla a un ritmo individual y que el desarrollo ocurre sobre la base de los niveles de habilidad y no solo de la edad, para así poder distinguir a aquel niño que se encuentra dentro de los parámetros de desarrollo esperado de aquel que realmente presenta un atraso. Además, es común que los niños tengan un pequeño período de estancamiento en el desarrollo del lenguaje, en particular mientras se están desarrollando las demás áreas de crecimiento. Entre los 12 y los 18 meses, el desarrollo físico del niño en cuanto a caminar y correr se correlaciona con un aumento menor en su producción de habla.

Aproximadamente, entre un 5 y un 10% de los niños menores de tres años presentan algún retardo en sus habilidades comunicativas. El retardo varía y puede percibirse por una dificultad articulatoria, en la compresión del lenguaje, en el procesamiento o en la expresión.

Entre los indicadores de posibles retardos en niños menores de tres años mencionaremos los siguientes:

  • El hecho de que un niño no produzca sonidos o emita sonidos muy bajos o ininteligibles puede estar indicando un problema auditivo, de los músculos de la boca o de coordinación.
  • El hecho de que un niño no comprenda instrucciones simples o tarde más de lo esperado para procesar la información puede estar indicando un problema con el lenguaje receptivo.
  • El hecho de que un niño no pueda construir una oración simple de dos palabras o utilizar el lenguaje para hacer preguntas o pedir un juguete puede indicar problemas con el lenguaje expresivo. Esta es el área de retardo más evidente. Los niños con este problema tienden a depender más de los gestos y las señales no verbales para comunicarse que del lenguaje oral.

Qué hacer si sospecha un problema

Si sospecha que su hijo tiene un problema, hable con su pediatra al respecto. En la mayoría de los casos, el pediatra sugerirá una audiometría como el primer paso para identificar el problema. De ser necesario, podrá referirlo a un fonoaudiólogo matriculado para que lo evalúe. La información que proveen los padres es extremadamente importante para realizar un diagnóstico correcto. Por este motivo, tanto el pediatra como el fonoaudiólogo agradecen toda la información que los padres puedan brindar. A través de pruebas formales, de escalas de desarrollo y de la observación clínica en un entorno amigable y de juego, el fonoaudiólogo puede estudiar las habilidades comunicativas del niño y sugerir el mejor curso de acción.

Intervención

Una vez que se diagnostica a un niño con algún retraso o trastorno del habla y del lenguaje es conveniente ver a un fonoaudiólogo para la terapia. El tipo de intervención que se recomendará dependerá de las necesidades del niño y del entorno. Tanto la terapia grupal como la individual podrían llevarse a cabo en un consultorio privado, un hospital, una clínica, la escuela o el hogar. Para los niños menores de tres años, a menudo están disponibles los servicios de intervención temprana. En el caso de niños mayores de tres años, si el trastorno del lenguaje o habla afecta su desempeño escolar, el distrito escolar podrá brindar estos servicios.

Sin importar cuál sea la terapia o el entorno específico, la participación de los padres es un componente muy importante del tratamiento. El terapeuta le enseñará nuevas estrategias de aprendizaje del lenguaje, desarrollará rutinas de ejercicios para los músculos débiles y demostrará métodos que estimularán el desarrollo del lenguaje. Sin embargo, la participación y el refuerzo por parte del padre o la persona que lo cuida es esencial para promover el aprendizaje de las habilidades a largo plazo, fuera del entorno de la terapia.

Sobre la autora

Patricia McCaul, tiene un Magíster en Competencia Informática Clínica para Fonoaudiólogos (Clinical computing competencies for speech-language pathologists, CCCSLP), es actualmente supervisora de Fonoaudiología Infantil en el Rusk Institute of Rehabilitation Medicine del New York University Medical Center. Es además profesora adjunta en Queens College CUNY y tiene un consultorio privado en Nueva York. Es coautora de varios artículos sobre el desarrollo del lenguaje y las discapacidades en la infancia, y se especializa en el tratamiento del lenguaje y las discapacidades orales en individuos con discapacidades varias.

Referencias y libros relacionados

Language Development: An Introduction
R. Owens, Jr.
Allyn and Bacon 1996

Language Development and Language Disorders
L. Bloom & M. Lahey
Wiley 1978

Hablando... nos entendemos los dos. Una guía para padres sobre cómo ayudar a sus hijos a comunicarse. (It Takes Two to Talk: A Parent's Guide to Helping Children Communicate.)
A. Manolson
Hanen Center Publication 1992